Situada en la región turca de Anatolia Central, la Capadocia es una de las zonas naturales de origen volcánico más fantásticas del mundo. Cuna de los primeros hititas, sus formaciones rocosas, iglesias rupestres, ciudades subterráneas y restos de pueblos prehistóricos sorprenden por lo insólito y enamoran por lo auténtico. Aquí la naturaleza manda y el silencio engrandece este paisaje casi lunático.
Las curiosas estructuras pétreas que caracterizan esta región, unos pilares verticales que pueden alcanzar los 40 m y que están coronados por una especie de gorro de basalto oscuro, son fruto de la actividad volcánica. Hace millones de años, la erupción del volcán Erciyes junto a las del volcán Hassan, cubrieron de lava y ceniza la zona, que al solidificarse se convirtió en una roca blanda conocida como "toba". Nuevas erupciones cubrieron la toba de basalto, una roca más consistente. A lo largo de miles de años, el viento y el agua fueron erosionando y moldeando la base de toba hasta crear estas estructuras rocosas que parecen sacadas de un cuento de hadas. Entre las grandes rocas surgen ventanas, puertas, terrazas y balcones, como quien agarra arcilla o plastilina y construye una casa haciéndole agujeros.
La experiencia de caminar por estos valles y explorar sus impresionantes formaciones rocosas, conocidas como "chimeneas de hadas". Se puede hacer a pie por senderos sinuosos, alquilando un 4x4 o desde lugares desde donde se tiene una estupenda vista panorámica.

