MACHU PICCHU SEGUNDO DÍA DE VISITA III PARTE
LA PUERTA DEL SOL "INTIPUNKU"
Si se dispone de un segundo día para estar en Machu Picchu,se puede hacer una segunda subida a la montaña y ascender al Inti Punku, la llamada Puerta del Sol. Así que para complementar el recorrido de ayer por este importante centro arqueológico. Hoy vuelvo a visitar el centro arqueológico y ascender a la Puerta del Sol o Intipunku. El nombre "Puerta del Sol", puesto tras su descubrimiento, proviene del hecho de que es el primer lugar donde los rayos del sol golpean las ruinas por la mañana y entran por esta puerta.
Existen dos maneras de conocer la Puerta del sol: una de ellas es a través del Camino Inca. Esta alternativa, preferida por los amantes del trekking, consiste en una caminata de 4 días que nace en la localidad de Piscacucho -en el km 82 de la vía férrea en dirección a Machu Picchu- y que atraviesa los pueblos de Wayllabamba, Pacaymallo y Wiñay Huayna, cruzando el Intipunku como puerta de ingreso al santuario arqueológico.
La otra opción es a través de una visita a Machu Picchu con una caminata de cerca de una hora que es la que yo me propongo realizar. Desde la puerta de ingreso a Machu Picchu se puede visitar el Intipunku a través de una ruta de senderismo de solo 2 kilómetros cuesta arriba.
Los turistas que realizan el famoso Camino Inca tienen la primera visión de Machu Picchu a través del Intipunku. El nombre de esta construcción incaica proviene de una palabra quechua que significa ‘Puerta del Sol’. Todos los turistas pueden visitarla realizando una caminata de 1 hora aproximadamente. Se trataba de la puerta principal de Machu Picchu en la época inca.
La red de caminos incas, Qhapac Ñan en lengua quechua, es considerada una de las mejores obras de ingeniería inca que se mantiene hasta hoy. Qhapac Ñan es una palabra quechua que quiere decir ‘camino principal’. Fue un sistema de caminos instaurado por el imperio inca, los cuales recorrieron más de 30 mil kilómetros por distintas geografías localizadas en los actuales países de Perú, Bolivia, Chile, Argentina, Ecuador y Bolivia. . Muchos tramos fueron la base para la construcción de las carreteras modernas. Otros, son considerados patrimonio protegido por los estados. Uno de los tramos más famosos es la ruta de 39 kilómetros que conduce a Machu Picchu.
Durante la época pre-inca, las distintas culturas y grupos humanos que habitaron el territorio suroeste de Sudamérica edificaron algunos tramos de caminos que fueron mejorados y ampliados durante el imperio inca.
Cabe destacar que esta inmensa red de caminos es famosa por atravesar la Cordillera de los Andes, desde las montañas de Argentina hasta las montañas de Colombia pasando por la ciudad del Cusco, la capital del imperio inca. Esta ruta fue construida usando principalmente la piedra.
La principal función de los qhapac ñan fue la de comunicar la ciudad del Cusco, el centro del poder inca, con el resto de provincias del imperio. Así mismo, debido a que los caminos se construyeron durante la época expansionista, cumplieron una función de dominación política, administrativa, cultural y social a los pueblos recientemente conquistados.
El famoso emperador Pachacutec (1400 – 1471) fue quien inició el proceso expansionista inca así como la construcción de los principales tramos de qhapac ñan por nuevo territorio conquistado.
Los sucesores emperadores incas continuaron con la expansión de los Qhapac Ñan así como la edificación de puentes, almacenes y albergues a lo largo de los caminos.
En el siglo XVI los españoles llegaron a Cusco acabando con el imperio inca y destruyendo sus principales templos, palacios y edificaciones. Sin embargo, mantuvieron muchos tramos de los qhapac ñan, lo cual les favorecía para el comercio.
Ascenso al Inti Punku
Intipuncu o Inti Punku (en quechua sol y puerta, que traducido al español: puerta del sol).
El sitio fue en sus origines el principal puesto de control de ingreso y salida de la ciudad sagrada de Machu Picchu y al camino inca que llevaba a dicha llacta. El Intipunku se encuentra en la parte sureste de la ciudadela de Machu Picchu, dentro del Santuario Histórico. Situado en la cresta de la montaña, a unos 2 kilómetros de la ciudadela y a 2720,56 metros de altura sobre el nivel del mar. La altitud de ascenso al Inti Punku desde Machu Picchu es de 290 metros. Desde allí, además de disfrutar de unas maravillosas vistas de Machu Picchu, se pueden observar el río Urubamba, las montañas de Machu Picchu y Huayna Picchu y la montaña Putukusi.
Dicen que el recorrido a veces importa tanto como el destino y curiosamente es el caso ahora, ya que el ascenso desde Machu Picchu hasta la Puerta del Sol es una muy bonita donde podrás disfrutar la misma vista que tenían los incas hace cientos de años por senderos que ellos mismos construyeron.
Además de su uso militar también estaba dedicado al culto del Inti, el dios Sol. Debido a su ubicación en una cresta al sureste de la montaña Machu Picchu, el sol naciente pasaría por la Puerta del Sol cada año en el solsticio de verano.
Para llegar hasta Intipunku, una vez ingresado en el recinto arqueológico, hay que seguir el recorrido que comienza en la “Casa del Guardián”. En este punto, el camino se divide en dos partes.
Si vas hacia la derecha comenzarás el recorrido del circuito turístico de Machu Picchu. Si eliges ir hacia la izquierda podrás seguir un camino que más adelante se bifurca en dos: el que conduce a Intipunku y el camino de acceso a la Montaña Machu Picchu. El camino está correctamente señalizado con letreros de madera.
La Puerta del Sol era la primera edificación con la que se encontraban los viajeros que accedían a la ciudad a través del Camino del Inca. La pequeña estructura consistía en una portada de piedra, un complejo sistema de terrazas, muros de contención
| Cumbre Machupichu al fondo |
y una pequeña cabaña anexa que servía como puesto de control previo a la entrada a la ciudadela. El nombre y la posición de la puerta no son cosa de la casualidad. Como todo lo que hacían los incas, la entrada a la ciudad también cumplía una función ritual ya que estaba orientada astronómicamente para ser la primera en recibir los rayos del sol durante los amaneceres. Durante el solsticio de verano (del 21 al 24 de diciembre), el Intipunku se alinea con la salida del sol y una de las ventanas del llamado ‘torreón’ o Templo del Sol , una de las estructuras más importantes de la ciudadela. Al Intipunku se llega tras una breve caminata de 1,8 kilómetros desde la llamada Casa del Guardián en la que se sube un desnivel de casi 250 metros. Las visas sobre la ciudadela desde el Intipunku son increíbles ; aún más a primera hora de la mañana.
La mayor parte del recorrido sigue el sendero de piedra inca original, el mismo que pisaron durante siglos los mensajeros, sacerdotes y funcionarios del Tahuantinsuyo que viajaban entre Cusco y la ciudadela. Un sendero de ascenso de piedra irregulas con muchos escalones a distintas alturas. La última parte es un poco más empinada. El camino de piedra está continuamente flanqueado por gruesos muros de soporte que demuestran la ingeniería incaica para desafiar las laderas empinadas.
En el ascenso una gran roca pulida se encuentra a la derecha del camino, que servía probablemente como un altar o punto de ofrenda dedicado a las montañas sagradas o Apus. Este tipo de elementos líticos prominentes en los senderos principales servían para rendir culto a las deidades tutelares del paisaje y marcar espacios sagrados.
Conforme asciendes la panorámica es espectacular. Esta ruta pasa por la parte superior de la ciudadela, permitiendo a los visitantes observar la totalidad del sitio arqueológico desde una perspectiva elevada. Ofrece algunos de los mejores puntos panorámicos desde donde se pueden tomar las clásicas fotos de Machu Picchu, con vistas despejadas de la ciudadela.
Lo que hace única la perspectiva de Inti Punku es la combinación de altitud y eje de visión. La ciudadela desde la Puerta del Sol aparece en su relación completa con el entorno montañoso que la rodea: el cañón del Urubamba en el fondo, los cerros de vegetación subtropical cerrando el horizonte en ambas direcciones y la ciudadela construida sobre el promontorio rocoso con la precisión de un conjunto arquitectónico diseñado para ser visto desde esa dirección exacta. No es casual: los incas orientaron la entrada principal de la ciudadela hacia el sol naciente que llegaba desde el eje del Camino Inca, y Inti Punku es exactamente ese punto de convergencia entre el camino, la luz solar y la arquitectura.
Concluido el ascdenso, te vas a encontrar con un complejo arqueológico inca de piedra que cumplía funciones de control, vigilancia y rituales. La estructura principal está compuesta por dos imponentes portales o marcos de piedra (jambas) que servían como la entrada oficial y aduana a la ciudadela sagrada para quienes venían desde Cusco por la red de caminos del Qhapaq Ñan (Camino Inca).
Para los incas, el sol (Inti) era la divinidad suprema, y esta puerta marcaba el momento simbólico en el que el viajero ingresaba a un espacio sagrado reservado para la élite del imperio.
| Vista del complejo, la carretera de acceso Hiram Binghan, a los pies el río Urubamba. |
Las construcciones de piedra del Inti Punku no tenían un acabado fino o tallado imperial detallado (a diferencia de los templos del interior de Machu Picchu), ya que funcionaban principalmente como un puesto de vigilancia y control de acceso a la ciudadela para quienes venían por el Camino Inca. Contaban con habitaciones de piedra con ventanas estratégicamente dispuestas y hornacinas (nichos en las paredes).
Despues de dusfrutar de las panorámicas desde esta construcción inca de piedra ubicada en este punto elevado y estratégico, desde donde se obtiene la primera vista panorámica de Machu Picchu, retorno por el mismo camino hasta el centrro arqueológico. Son poco más de las once de la mañana y me da tiempo de sobra para volverle a visitar sin guía.
Llego a la plataforma alta o terraza superior de Machu Picchu, el punto estratégico más famoso de la ciudadela, conocido globalmente por ofrecer la icónica foto postal de la maravilla del mundo. Desde este sector, ubicado junto a la célebre Casa del Guardián, se obtiene una perspectiva completa y limpia de las ruinas incas con el majestuoso Huayna Picchu alzándose justo detrás. Esta parte alta cuenta con andenes más anchos dedicados a la producción agrícola (como maíz, papa y quinua), mientras que la parte baja (cerca de 80 andenes) funcionaba principalmente como contención y drenaje.
Desde la terraza alta. además de la ciudadela, se obsedrva el eio Urubamba (también llamado Vilcanota o Wilkamayu) serpenteando alrededor del cañón y la montaña.
El río rodea casi por completo la base de la montaña de Machu Picchu. Es uno de los principales ríos del Perú, su nombre en quechua es “Urupampa” que significa: “meseta de arañas”. El rio Urubamba es parte de la cuenca del Amazonas y también es una fuente del rio Ucayali. Para los incas fue conocido como Willkamayu, y fue uno de los ríos considerados más importantes y sagrados de la época del incanato.
Sus aguas pasan por el Valle Sagrado de los Incas, Pisaq, Urubamba, y Ollantaytambo, y después transcurre a los pies de la montaña donde se encuentra el maravilloso Machu Picchu.
Recorro el recinto sin ninguna prisa. Ya sea por su belleza, energía o atractivos. Rodeado de montañas ‘Apus’ a los que los inkas veneraban con gran fervor, esta maravilla del mundo merece ser disfrutada siempre que se pueda y yo he tenido una segunda oportunidad.
Solo con sentarse en un lugar del recinto bastaría para sentir una conexión especial con su historia y con la naturaleza.
Comeré tranquilamente en el restaurante y por la tarde regresaré en el autobús a Aguas Calientes.

